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Noticia del 03 de octubre del 2004 en la prensa asturiana.
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Desaparece un buzo mientras practicaba una inmersión frente a los acantilados de Ribadedeva
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Los servicios de rescate no han localizado a Juan García, un experto submarinista que trabaja para una empresa de turismo activo
R. BATALLA / M. L. MEANA/PIMIANGO (RIBADEDEVA)
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La marejada y la intensidad de las olas que rompían sin tregua contra los acantilados de Ribadedeva parecen ser la causa. Juan García de Dionisio, un experto buzo de unos cincuenta años, desapareció ayer mientras practicaba una inmersión junto a varios acompañantes en un lugar conocido popularmente como el castro de La Lanchuca.
Los compañeros del deportista, natural de Madrid, alertaron a los servicios de emergencia hacia la una y media de la tarde, momento en el que se activó un amplio dispositivo de rescate, suspendido sin éxito siete horas más tarde.
García de Dionisio trabaja desde 1997 en una empresa de turismo activo como monitor de espeleología, descenso de cañones y escalada. Además, en 1999 fundó un centro de buceo en Bustio. Sin embargo, sus extensos conocimientos sobre esta disciplina deportiva no fueron suficientes para evitar que el grupo que ayer nadaba junto a él le perdiera de vista en los acantilados de San Emeterio, situados en la localidad ribadedevense de Pimiango. La particular orografía de este punto del litoral asturiano, plagada de cañones, túneles y cuevas, permite a los buzos contemplar un paisaje espectacular. No obstante, las condiciones de la mar impidieron a Juan García cumplir su objetivo.
En su búsqueda participaron miembros del 112, agentes del Grupo Especial de Actividades Acuáticas (GEAS) de la Guardia Civil y dos helicópteros. Los empleados de la empresa para la que trabajaba el buzo colaboraron también en el rastreo del litoral, que se extendió hasta el extremo occidental de la vecina comunidad cántabra. A última hora de la tarde prestó su apoyo el Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de la Guardia Civil de Cangas de Onís. A pesar de los esfuerzos, las labores se interrumpieron sin resultados positivos hacia las siete de la tarde. Las tareas de búsqueda volverán a retomarse hoy.
Entorno conocido
La zona donde ayer se perdió la pista de Juan García no era un entorno desconocido para el submarinista. Su empresa ofrece a los usuarios una decena de posibilidades de inmersión entre los islotes de la localidad cántabra de Pesues y el castro de Santiuste, situado en el extremo oriental del municipio de Llanes. Las más demandadas por los turistas y los aficionados al buceo son las que se localizan en los acantilados de San Emeterio, en el concejo de Ribadedeva.
Además, el monitor ha impartido cursos de escafandrista deportivo y espeleobuceo. Entre sus hazañas destaca una que tuvo lugar en Lanzarote. Juan García, a quien sus amigos conocen como 'Pandi', exploró en la isla canaria los 820 metros del tubo lávico de los Jameos del Agua. Al margen de su vocación de submarinista, ha participado en diversas campañas de exploración de cavidades en Los Pirineos y el Parque Nacional de los Picos de Europa y en algunos rescates, entre otros, uno que tuvo lugar en 1982 en la cueva del Moriag en Benitachel, Alicante.
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