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Noticia publicada en el diario digital de Teletica 7 de Costa Rica el 9 de enero de 2007
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Hombre sobrevive tras estar 24 horas a la deriva
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Danny González
El buzo Rodolfo Mathew quedó a la deriva en las aguas del Pacífico y nos cuenta una angustiosa historia que tuvo un final feliz.
Cuando vivió la experiencia parecía que la suerte estaba echada para el buzo, el pasado 28 de diciembre, pero nunca perdió la fe y siguió luchando... estaba solo en medio del océano.
Él era parte de un grupo de 5 personas, que salió a bucear en las Islas Catalinas, frente a Playa Conchal, pero se extravió.
La corriente lo llevó lejos del bote, cuyo capitán al parecer no previó la trayectoria que seguirían los buzos y se quedó en el punto de partida.
Finalmente, a los demás los encontraron, pero él quedaría solo las próximas 24 horas. Tenía su equipo de buceo y una cámara fotográfica.
El caso de Mathew es similar al que relata la película "Open water" o “Aguas abiertas”, basada en hechos reales. Una pareja de buzos es olvidada por el bote en el mar y quedan a la deriva, aunque hacían señas ningún barco los observa en la inmensidad del océano.
"Pasaron las horas… cuando escucho botes tomo unas fotos para ver si alguien miraba el flash, pero nada”, cuenta Mathew.
Por suerte, no habían tiburones cerca, que además en nuestro Pacífico no son tan agresivos, y el experimentado buzo y fotógrafo submarino los conoce muy bien, diferente al caso de la película que mencionamos, en la que atacaban a la pareja.
Entonces cuando sacaba fuerzas de flaquezas y se empezaba a quedar dormido se hizo el milagro, un bote lo rescató. De hecho, ya los cuerpos de emergencia lo buscaban por aire y mar.
El final es muy diferente, por dicha, a la historia de la película, porque ambos buzos mueren en alta mar, devorados por tiburones, y como dijimos es una historia real que ocurrió en Australia.
El experimentado Rodlfo Mathew sabe que volvió a nacer, sabía también de esta película, pero prefirió aferrarse a su realidad. Si se tiene una mente positiva se puede salir adelante en la adversidad.
Ahora espera que luego de esto, ningún encargado del bote de buceo olvide jamás a las personas que están allá abajo.
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